Artritis Reumatoide

(Rheumatoid Arthritis)

También indexado como: AR, Artritis Reumatoidea, RA

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica en la que el sistema inmunológico ataca a las articulaciones y a veces otras partes del organismo. Se desconoce la causa de la AR.

Cuadro resumen

Clasificación Vitaminas, suplementos y hierbas
3estrellas

Aceite de borraja

Aceite de pescado (EPA/ADH)

Vitamina E

2estrellas

Tripterygium wilfordii Hook F

Aceite de onagra

Ácido pantoténico (Vitamina B5)

Ají picante (tópico)

Azafrán de las Indias

Boswelia

DMSO

Garra del diablo

Mejillón verde

Miristoleato de cetilo

Propóleo (tópico)

Selenio

Zinc

3estrellas Información científica confiable y relativamente consistente que muestra un beneficio importante para la salud.

2estrellas Estudios contradictorios, insuficientes o preliminares que sugieren la existencia de algún beneficio para la salud, aunque sea mínimo.

1estrella La hierba está respaldada principalmente por el uso tradicional, o bien, la hierba o el suplemento tienen poco respaldo científico o presentan un beneficio mínimo para la salud.

¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma más común de la AR es el dolor articular y la rigidez matutina en las articulaciones. Por lo general se afectan varias articulaciones en ambos lados del cuerpo, en especial las manos, muñecas, rodillas y pies. Las articulaciones afectadas pueden sentirse calientes y estar inflamadas. Las personas con AR pueden tener otros síntomas, incluyendo debilidad, fatiga, pérdida de peso y en ocasiones, fiebre.

¿Cómo se trata?

Medicamentos de venta sin receta como aspirin (Bayer®, Ecotrin®, Bufferin®), naproxen (Aleve®) e ibuprofen (Motrin®, Advil®) pueden ayudar a aliviar los dolores leves en la AR.

Entre los medicamentos que requieren receta y que se utilizan más comúnmente para tratar la AR están los anti inflamatorios no esteroideos potentes (NSAIDs), como indometacin (Indocin®), nabumetone (Relafen®), naproxen sodium (Anaprox®, Naprosyn®) y oxaprozin (Daypro®). En pacientes con formas más graves de AR se emplean tratamientos con hydroxychloroquine (Plaquenil®), sulfasalazine (Azulfidine®), corticosteroides orales, penicillamine (Cuprimine®), azatioprine (Imuran®), ciclosporine (Neoral®, Sandimmune®), methotrexato (Rheumatrex®) y cyclophosphamida (Cytoxan®).

En casos de deformidad o incapacidad severa, se recurre a veces al reemplazo quirúrgico de articulaciones.

Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos

Hierbas que pueden ser beneficiosas

Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos

Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos

Referencias para el artículo

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