Síndrome de Resistencia a la Insulina

(Insulin Resistance Syndrome)

También indexado como: Síndrome Metabólico, Síndrome X

El síndrome de resistencia a la insulina (IRS) es un grupo de factores de riesgo para la salud que incrementa la posibilidad de sufrir enfermedades cardiacas, y tal vez otras enfermedades, como diabetes y algunos tipos de cáncer. Los factores de riesgo que conforman el IRS incluyen la resistencia a la insulina, lo que significa una menor capacidad de la hormona insulina para controlar el procesamiento de la glucosa del cuerpo. Otros factores de riesgo importantes que a menudo se asocian con el IRS incluyen niveles elevados de azúcar y triglicéridos en sangre, disminución de los niveles de colesterol de HDL ("colesterol bueno"), presión alta y exceso de grasa en la región abdominal. La gente con IRS no siempre tiene todos estos factores de riesgo, pero por lo general tiene varios de ellos. El diagnóstico debe realizarlo un médico, después de un examen completo y de realizar análisis de sangre.

Cuadro resumen

Clasificación Vitaminas, suplementos y hierbas
3estrellas

Glucomanano

2estrellas

Cromo

Goma de guar

3estrellas Información científica confiable y relativamente consistente que muestra un beneficio importante para la salud.

2estrellas Estudios contradictorios, insuficientes o preliminares que sugieren la existencia de algún beneficio para la salud, aunque sea mínimo.

1estrella La hierba está respaldada principalmente por el uso tradicional, o bien, la hierba o el suplemento tienen poco respaldo científico o presentan un beneficio mínimo para la salud.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas con IRS pueden tener sobrepeso (en especial en el área del tronco), sentirse lentas después de comer y habérseles diagnosticado presión alta e hipercolesterolemia.

¿Cómo se trata?

Aunque no existen medicamentos específicos disponibles, por lo general los que se recetan para la pérdida de peso son benéficos. Los agentes más usados son orlistat (Xenical®), sibutramine (Meridia®) y phentermine (Fastin®), aunque en ocasiones se receta dextroamphetamine (Dexedrine®). Además, los medicamentos para bajar el colesterol, como los secuestradores de los ácidos biliares cholestyramine (Questran®) y colestipol (Colestid®), y los inhibidores de la reductasa de HMG-CoA atorvastatin (Lipitor®), fluvastatin (Lescol®), lovastatin (Mevacor®), pravastatin (Pravachol®) y simvastatin (Zocor®), también se recetan con frecuencia. También puede darse tratamiento para controlar la presión alta.

El tratamiento típicamente incluye cambios en la dieta para limitar el consumo de calorías y grasa, aumentar el ejercicio y modificar los patrones o hábitos alimentarios.

Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos

Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos

Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos

Referencias para el artículo

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