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Anti-Dislipidemia, Dieta Anti-Hipercolesterolemia, Dislipidemia, Hipercolesterolemia,
Hiperlipoproteinemia
Aunque no es, por supuesto, el único factor de riesgo importante, un nivel elevado de
colesterol en sangre se asocia con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas.
¿Cuáles son los síntomas?
Este padecimiento no produce síntomas, por lo tanto, es prudente visitar al
médico con regularidad para efectuar una medición de los niveles de colesterol.
¿Cómo se trata?
Entre los medicamentos que se prescriben con más frecuencia para reducir el colesterol
están los inhibidores de la reductasa de la HMG-CoA como atorvastatin (Lipitor®),
fluvastatin (Lescol®), lovastatin (Mevacor®), pravastatin (Pravachol®) y
simvastatin (Zocor®). En ocasiones se utilizan también secuestradores de ácidos
biliares, como cholestyramine (Questran) y colestipol (Colestid®). Otros medicamentos
disponibles son gemfibrozil (Lopid®), fenofibrate (Tricor®) y niacin
(Niaspan®). En las mujeres que han pasado la
menopausia, los niveles de colesterol pueden reducirse con la terapia de reemplazo
hormonal, como los estrógenos conjugados (Premarin®) y el estradiol
(Estrace®).
A las personas con niveles elevados de colesterol se les recomienda que reduzcan el consumo
de grasas saturadas y colesterol en los alimentos.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Beta-glucano: El beta-glucano es
un tipo de molécula de fibra soluble derivada de la
pared celular de la levadura de pan, la avena y la cebada,
así como de muchos hongos medicinales como el
maitake. El beta-glucano es el factor clave que da al salvado de avena su efecto reductor
del colesterol. Para reducir los niveles del colesterol, la dosis de beta-glucano que se
administró fue de 2,900 a 15,000 mg diarios.
- Beta-hidroxi- beta-metilbutirato (HMB):
Los resultados combinados de nueve pruebas doble ciego indicaron que un suplemento con
beta-hidroxi- beta-metilbutirato (HMB) reduce efectivamente los niveles totales de colesterol,
así como el colesterol LDL. La dosis que se usó en todos los estudios fue de 3
gramos al día, durante tres a ocho semanas.
- Cromo/Levadura de cerveza (200 µg diarios de cromo;
la verdadera levadura de cerveza contiene hasta 60 µg de cromo por cucharada, y una dosis
diaria razonable son dos cucharadas): En estudios en humanos, un suplemento de cromo
logró reducir el colesterol LDL y aumentar el colesterol HDL. La levadura de cerveza, que
contiene cromo de fácil absorción, también redujo los niveles de colesterol en
sangre. Las personas que deseen utilizar levadura de cerveza como fuente de cromo deben buscar
productos etiquetados específicamente como "derivados del proceso de fermentación de
la cerveza", porque la mayor parte de la levadura que se vende en las tiendas naturistas no es
levadura de cerveza y no contiene cromo.
- Fibra (20 gramos al día durante
varios meses): La fibra soluble de las leguminosas, avena, semilla del Psyllium y pectina de la fruta ha logrado reducir los niveles de
colesterol en la mayoría de las pruebas. Los médicos recomiendan con frecuencia que
las personas con niveles elevados de colesterol consuman más de estos alimentos, ricos en
fibra soluble. Sin embargo, incluso la fibra de los cereales (que es insoluble y no
reduce el colesterol) se ha relacionado con cierta protección en contra de las
enfermedades cardiacas.
- Glucomanano: El glucomanano es
una fibra de los alimentos, soluble en agua, que se deriva
de la raíz del konjac. Las pruebas han demostrado que un suplemento de glucomanano
reduce de manera importante el colesterol total en sangre, el colesterol LDL y los triglicéridos, y en algunos casos, eleva el
colesterol HDL. Las cantidades de glucomanano que resultaron efectivas para reducir los
niveles de colesterol en sangre fueron de entre 4 y 13 gramos al día.
- Soya (30 gramos al día de
proteína de soya): El tofu, el tempe, el miso y algunos polvos proteínicos de
tiendas naturistas se derivan del frijol de soya. Las isoflavonas derivadas del frijol de soya
reducen tanto el colesterol LDL como el colesterol total.
- Vitamina B3 (Niacina): Cantidades
elevadas de niacina (varios gramos al día), un tipo de vitamina B3, reducen el
colesterol. La otra forma común de vitamina B3, la niacinamida, no tiene el mismo efecto.
Algunos cardiólogos prescriben 3 gramos de niacina al día, y cantidades aún
mayores, a personas con niveles de colesterol muy altos. Con este tipo de dosis pueden
presentarse casos de toxicidad aguda (rubor, dolores de cabeza y de estómago) y
crónica (daño hepático, diabetes, gastritis, daños oculares y la posibilidad de que
aparezca gota). Muchas personas no pueden seguir tomando
estas dosis de niacina, debido a las molestias o el peligro que conllevan para su salud. Por
lo tanto, las dosis elevadas de niacina sólo deben tomarse bajo supervisión de un
médico calificado.
- Pantetina (300 mg tomados de dos
a cuatro veces al día): La pantetina es una forma especial de la vitamina B5 (ácido
pantoténico) y se ha demostrado que reduce considerablemente los niveles de colesterol en
sangre y aumenta los niveles de lipoproteínas de alta densidad (HDL). El ácido
pantoténico común no parece tener este efecto.
- Vitamina C (de 100 mg a 1 gramo
diario): La vitamina C protege al colesterol LDL del daño provocado por la oxidación
y puede ayudar a reducir sus niveles. La protección contra las enfermedades cardiacas con
la vitamina C se puede obtener con dosis bajas, de apenas 100 mg al día.
- Calcio: De 800 a 1,000 mg al
día.
- Cobre: De 3 a 4 mg al día
durante ocho semanas.
- Hexaniacinato de inositol (De 500
a 1,000 mg tres veces al día, en lugar de niacina): Ni la niacina ni el hexaniacinato de
inositol deben tomarse sin la supervisión de un médico.
- Jalea real: En estudios con
animales, la jalea real evitó el efecto de la nicotina para elevar el colesterol y redujo
los niveles de colesterol en sangre. En las pruebas preliminares en humanos también se ha
encontrado que la jalea real podría ayudar a bajar los niveles de colesterol. Un
análisis de pruebas de reducción de colesterol mostró que la dosis típica
que se empleó en estas investigaciones fue de 50 a 100 mg diarios.
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Fenogreco (Trigonella
foenum-graecum) en polvo: De 10 a 30 gramos tres veces al día, con las comidas.
- Guggul (Commiphora mukul)
(que proporciona 25 mg de guggulsteronas tres veces al día durante por lo menos 12
semanas): El guggul es una mezcla de sustancias que se toman de la planta llamada
Commiphora mukul. Se ha visto que el extracto de Guggul baja el colesterol total y eleva
el colesterol HDL. La dosis diaria de guggul se basa en las cantidades de guggulsteronas en el
extracto. La mayoría contiene entre 5 y 10% de guggulsteronas.
- Psyllium (Plantago ovata,
Plantago ispaghula) (deben añadirse de 5 a 10 gramos a la dieta diaria para bajar
los niveles de colesterol): Se ha estudiado ampliamente el uso del Psyllium para reducir los
niveles de colesterol. Un análisis de todos los estudios de doble ciego concluyó que
el Psyllium reduce los niveles de colesterol en un 5% y el colesterol LDL en 9%.
- Arroz de levadura roja
(Monascus purpureus) (De 1.2 a 2.4 gramos [5 a 10 mg de monacolinas] al día,
divididos en varias tomas, durante al menos 12 semanas): Un producto derivado del arroz de
levadura roja (Cholestin®) contiene diez compuestos distintos llamados monacolinas, que
inhiben la síntesis del colesterol. Uno de estos compuestos es lovastatin
(Mevacor®), medicamento de venta con receta médica que se utiliza para reducir los
niveles de colesterol. Aunque el compuesto lovastatin se produce naturalmente en el arroz de
levadura roja, se ha prohibido la venta del Cholestin en Estados Unidos, debido a una demanda
por violación de los derechos de patente. Otros productos del arroz de levadura roja en
el mercado difieren del Cholestin en su composición química y algunos contienen un
compuesto potencialmente tóxico llamado citrinina. Mientras no haya más
información disponible, no se pueden recomendar otros productos de arroz de levadura
roja, excepto el Cholestin.
- Achillea millefolium: En un estudio doble ciego, personas con
colesterol moderadamente alto tomaron una tintura de Achillea wilhelmsii, una hierba
que se usa tradicionalmente en la medicina persa. Los participantes tomaron de 15 a 20 gotas
de tintura dos veces al día, durante seis meses. Al final de la prueba, los participantes
experimentaron reducciones importantes en el colesterol total, el colesterol LDL y los triglicéridos, además de un
incremento en el colesterol HDL, en comparación con quienes tomaron el placebo. No se
informó de efectos adversos.
- Alcachofa (Cynara
scolymus) (320 mg de extracto estandarizado de la hoja, dos o tres veces al día
durante al menos seis semanas): La alcachofa logró bajar moderadamente el colesterol y
los triglicéridos en algunos casos, pero no en todos.
- Ajo (Allium sativum): 900 mg
diarios (que suministren de 5,000 a 6,000 µg de alicina), divididos en dos o tres
tomas.
- Té verde (Camellia
sinensis): Alrededor de tres tazas al día (que suministren de 240 a 320 mg de
polifenoles).
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Grasas en la dieta
- Reducción de las grasas saturadas: El consumo de
alimentos animales que contienen grasa saturada está relacionado con niveles elevados de
colesterol en sangre y enfermedades cardiacas. Una gran cantidad de grasas saturadas animales
se encuentran en la carne de res, cerdo, cordero, pollo (en especial en la piel y la carne
oscura), el aceite de coco y de palma, queso, mantequilla, helado y cualquier otra forma de
producto lácteo que no esté etiquetado como "descremado".
- Alimentos bajos en grasas: A diferencia de otros
productos lácteos, la leche descremada, el yogur y el queso sin grasa básicamente no
la contienen. Sin embargo, los llamados productos lácteos “bajos en grasa” en
realidad no lo son. Hasta 25% de las calorías de la leche con 2% de grasa provienen de la
grasa. (El “2%” se refiere a la fracción del volumen ocupado por grasa, y no
al porcentaje de calorías provenientes de la grasa, que es más importante.)
- Comer pescado: La mayoría de los estudios reportan
que el consumo de pescado incrementa el colesterol HDL y está ligado a una reducción
en el riesgo de enfermedades cardiacas. El aceite de pescado contiene EPA y DHA, ácidos grasos omega-3 que parecen ofrecer cierta
protección en contra de las enfermedades cardiacas.
- Comer verduras: Los vegetarianos tienen un colesterol
más bajo y menos enfermedades del corazón que quienes comen carne, en parte debido a
que evitan las grasas animales. Los vegetarianos totales (la gente que no come carne,
productos lácteos ni huevo) tiene los niveles de colesterol más bajos y, en algunos
estudios, este tipo de dieta ha logrado revertir enfermedades cardiacas.
- Usar aceite de oliva: El aceite de oliva es rico en
ácidos grasos monoinsaturados y disminuye los niveles de colesterol LDL, en especial
cuando reemplaza a las grasas saturadas en la dieta. Las personas de países que utilizan
cantidades importantes de aceite de oliva parecen tener un menor riesgo de padecer
enfermedades cardiacas. Aunque el aceite de oliva es seguro para quienes tienen el colesterol
elevado, es muy alto en calorías y las personas con exceso de peso deben limitar su
uso.
- Evitar ácidos grasos trans: Los ácidos grasos
trans (TFAs) se encuentran en muchos alimentos procesados que contienen aceites hidrogenados.
Los niveles más elevados de TFAs se encuentran en la margarina. El consumo de margarina
está relacionado con un incremento en el riesgo de padecer enfermedades del corazón.
Consumir TFAs aumenta la proporción entre LDL y HDL. La margarina y otros alimentos
procesados que contienen aceites parcialmente hidrogenados deben evitarse.
- Colesterol en la dieta
- Reduzca el consumo de huevo: Aunque comer huevo
podría no incrementar el colesterol si la dieta en general es baja en grasas, en varios
estudios provocó un aumento de colesterol en sangre. Además, cuando el colesterol de
los huevos se cocina o se expone al aire, se oxida. El colesterol oxidado está
relacionado con un incremento en el riesgo de padecer enfermedades del corazón.
- Fibra en la dieta
- Fibra: La fibra
soluble de las leguminosas, la avena, las semillas de
Psyllium y la pectina de la fruta ha logrado reducir los niveles de colesterol en la
mayoría de las pruebas. Los médicos recomiendan con frecuencia que las personas con
niveles elevados de colesterol consuman más de estos alimentos, ricos en fibra soluble.
Sin embargo, incluso la fibra de los cereales (que es insoluble y no reduce el colesterol) se
ha relacionado con cierta protección en contra de las enfermedades cardiacas. Es
importante, para las personas que deseen bajar su colesterol y reducir el riesgo de
enfermedades cardiacas, consumir todo tipo de fibra. Algunas pruebas han empleado con
éxito 20 gramos de fibra diaria adicional, durante varios meses, para reducir el
colesterol.
- Semillas de
linaza: Al igual que otras buenas fuentes de fibra soluble, se ha informado que
las semillas de linaza reducen el colesterol. El componente que reduce el colesterol en la
semilla de linaza probablemente sea la fibra y no el aceite. Así pues, tiene sentido
utilizar semillas de linaza parcialmente desgrasadas en lugar de semillas enteras o aceite de
linaza si se pretende bajar el colesterol.
- Alimentos que afectan la salud del corazón
- Consumir
Soya (30 gramos diarios de proteína de soya): El tofu, el tempe, el miso y
algunos polvos proteínicos de tiendas naturistas se derivan del frijol de soya. Las
isoflavonas derivadas del frijol de soya reducen tanto el colesterol LDL como el colesterol
total.
- Evitar el azúcar: Se ha informado que consumir
azúcar reduce el colesterol HDL protector e incrementa ligeramente (empeora) otros
factores de riesgo ligados a las enfermedades cardiacas.
- Evitar el café: El café hervido o expreso al
estilo francés incrementa los niveles de colesterol. Las cafeteras modernas con filtros
de papel retienen los químicos nocivos y evitan que lleguen a la taza. Así pues,
beber este tipo de café filtrado por lo general no incrementa los niveles de colesterol.
Sin embargo, el café filtrado parece aumentar de manera importante la homocisteína,
otro factor de riesgo de enfermedades cardiacas. El efecto del café decafeinado en los
niveles de colesterol todavía es objeto de debate.
- Alcohol: Beber con moderación (una o dos copas al
día) incrementa el colesterol HDL protector. El mismo efecto se observa con diferentes
tipos de bebidas que contienen alcohol. El alcohol actúa también como adelgazador de
la sangre, un efecto que podría reducir las enfermedades cardiacas. Sin embargo, el
consumo de alcohol puede provocar enfermedades
hepáticas, cáncer, presión
alta, alcoholismo, y, si se toma en exceso, incrementa el riesgo de padecer enfermedades
cardiacas. Para decidir si un consumo moderado de alcohol puede beneficiarlas o no, las
personas con el colesterol elevado deben consultar a su médico.
- Consumir
ajo: Comer ajo redujo el colesterol en algunas investigaciones, pero no en todas.
Se sabe que el ajo actúa como un adelgazador de la sangre y podría reducir otros
factores de riesgo de enfermedades del corazón. Por estas razones, los médicos
generalmente recomiendan consumir ajo con la comida, tomar 900 mg de polvo de ajo en
cápsulas, o tomar de 2 a 4 ml de tintura tres veces al día. Quienes toman warfarin
deben consultar a su médico antes de tomar suplementos de ajo.
- Consumir nueces: Las investigaciones arrojan resultados
uniformes que muestran que las personas que consumen nueces con frecuencia tienen un menor
riesgo de padecer enfermedades cardiacas, probablemente porque consumir nueces reduce los
niveles de colesterol. Entre las que se consumen con más frecuencia, las almendras y las
nueces pueden ser las más efectivas para reducir el colesterol, y las nueces de macadamia
serían las menos efectivas. Las avellanas y los pistaches también pueden ayudar a
reducir el colesterol.
- Número y abundancia de las comidas
- Cuando las personas comen más comidas pequeñas, los niveles de
colesterol se reducen, en comparación con el efecto de comer lo mismo en tres comidas
abundantes. Las personas con niveles de colesterol elevados probablemente deben evitar hacer
comidas abundantes y comer con más frecuencia y menor cantidad.
Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
- Ejercicio: El ejercicio aumenta el colesterol HDL protector, un efecto
que se observa incluso en las caminatas. Las personas que hacen ejercicio tienen un riesgo
relativamente bajo de padecer enfermedades cardiacas. Las personas de más de cuarenta
años o que padecen enfermedades cardiacas deben consultar a su médico antes de
comenzar un programa de ejercicios; el ejercicio excesivo puede provocar ataques cardiacos.
- Pérdida de peso: La
obesidad incrementa el riesgo de padecer enfermedades del corazón, en parte porque al
subir de peso disminuyen los niveles de colesterol HDL. La pérdida de peso reduce la
capacidad del cuerpo para producir colesterol, incrementa los niveles de lipoproteínas de
alta densidad y reduce los triglicéridos (otro factor de riesgo en enfermedades
cardiacas).
- Dejar de fumar: Fumar está ligado a un nivel más bajo de
colesterol HDL y es también una causa conocida de enfermedades cardiacas. Dejar de fumar
reduce el riesgo de sufrir ataques al corazón.
- Reducción del estrés: A la combinación de sentimientos de
hostilidad, tensión y presión temporal se le llama comportamiento tipo A. La mayor
parte de los estudios, aunque no todos, han establecido que los hombres (no las mujeres) que
presentan este comportamiento tienen un riesgo mayor de padecer enfermedades cardiacas. El
estrés o el comportamiento tipo A puede elevar el colesterol en los hombres. La
reducción del estrés y de los sentimientos de hostilidad reduce el riesgo de
enfermedades cardiacas.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta julio de
2004.