También indexado como: Cefalea de
Horton
Los dolores de cabeza en racimo son cefaleas muy intensas en un lado de la cabeza que
tienden a presentarse en días seguidos, por periodos cortos, tras de los cuales pueden no
presentarse más dolores durante semanas o meses. Los dolores de cabeza en racimo que
persisten durante más de un año sin remisión, o con remisiones que duran menos
de catorce días, se consideran crónicos y son muy difíciles de tratar.
¿Cuáles son los síntomas?
Los dolores de cabeza en racimo por lo general abarcan los ojos o la parte superior del
rostro, provocan lagrimeo, congestión nasal, escurrimiento y sudoración facial.
¿Cómo se trata?
Entre los medicamentos de receta médica que se usan para tratar los dolores de cabeza
en racimo están sumatriptan (Imitrex® inyectable), methysergide (Sansert®) y
dihydroergotamine (D.H.E. 45® inyectable). Otros fármacos que pueden ser útiles
incluyen una prueba con corticoesteroides e indomethacin (Indocin®).
La inhalación de oxígeno es particularmente benéfica cuando los
síntomas se presentan de noche.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Melatonina: En un pequeño
estudio doble ciego, un grupo de pacientes con dolores de cabeza en racimo tomó una dosis
de 10 mg de melatonina por la noche durante 14 días. Aproximadamente la mitad del grupo
observó una disminución significativa en la frecuencia de sus dolores de cabeza en
tres a cinco días, tras de lo cual no se presentaron más dolores de cabeza hasta que
se descontinuó la melatonina.
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Ají picante (intranasal): En un
estudio doble ciego, los pacientes que recibieron capsaicina, un componente del ají
picante, por vía intranasal dos veces al día durante siete días, mientras
sufrían un episodio de dolor de cabeza en racimo, mostraron una reducción
significativa en el dolor durante los siguientes 15 días. Dado que la capsaicina puede
causar quemaduras e irritación, este tratamiento sólo debe usarse bajo la
supervisión de un médico calificado.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Sensibilidades alimentarias: Algunos médicos han informado que la
sensibilidad a algunos alimentos puede desencadenar un episodio de cefalea en racimo en
algunas personas.
- Alcohol: Muchas personas con dolores de cabeza en racimo beben con
frecuencia y el consumo de alcohol se ha relacionado con los episodios de dolor.
Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
- Tabaquismo: Muchos pacientes con dolores de cabeza en racimo son
fumadores. Aunque esto no necesariamente quiere decir que al dejar de fumar se reducirán
los dolores de cabeza, fumar debe evitarse por muchas razones.
Otros enfoques
- Terapia con oxígeno: Un estudio doble ciego comparó los
resultados de respirar oxígeno al 100% con respirar aire (nitrógeno y oxígeno)
a través de una mascarilla durante 15 minutos o menos, en seis episodios de cefalea por
persona. El oxígeno al 100% redujo significativamente el dolor de los ataques agudos en
racimo en todos los sujetos. Aunque la terapia de inhalación de oxígeno ahora se
considera como un tratamiento estándar, a veces tiene que repetirse en varias ocasiones y
no se ha demostrado que ayude a evitar que los dolores reaparezcan.
- Terapia hiperbárica de oxígeno: En estudios controlados, un
solo tratamiento con terapia hiperbárica de oxígeno, en la que los pacientes se
colocan en una cámara con oxígeno en altas concentraciones, ha logrado reducir el
dolor y evitar la recurrencia de los episodios de dolor en racimo en algunos pacientes durante
varios días.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta julio de
2004.